Nueve maneras de convertirme en una persona antipática


antipaticoSobran por todos lados y por todos los medios  recomendaciones de cómo volvernos  más simpáticos a los demás.

Pocos son sin embargo los que mencionan como podemos convertirnos en personas antipáticas.

A continuación mencionamos 9 maneras de caerle mal a nuestros semejantes:

  1. Muestra siempre  una conducta altiva y mira a los demás como si fueran inferiores a ti.
  2. Habla solamente de ti mismo, refiérete a tus logros, tus ventajas, tus triunfos, etc…
  3. Habla de tal forma que se sobreentienda que solo tú puedes hacer tal o cual tarea, que solo tú sabes la mejor forma de hacer las cosas.
  4. No escuches a los demás e interrúmpelos cuando están hablando.
  5. Discute siempre lo que los demás exponen, encuentra siempre en qué están equivocados.
  6. Nunca muestres tolerancia por los errores cometidos por los demás.
  7. Olvida los favores que has recibido y echa en cara los que hiciste.
  8. Haz distinción de personas, dándole preferencia a las económicamente acomodadas, ignorando a las sencillas y humildes.
  9. Di la verdad sin ambages,  sobre los defectos de los demás. Cántaselas claras a los otros.

Cumple con estas sencillas reglas de “convivencia” y veras como en muy poco tiempo adquirirás reputación de repugnante.

¿Conoces otras formas de “caerle mal” a los demás? Compártelas con nosotros.

Un secreto para ser más efectivo: el perdón


Cuántas veces hemos notado que el rencor invade nuestro ser producto de una actitud negativa de los demás hacia nosotros, lo que más quisiéramos en esos momentos es desahogarnos y cantarles unas cuantas verdades a quienes nos han ofendido.

 

El reverendo Rudy Baker, de la Iglesia Metodista de San Juan, en Augusta, George, cuenta el caso de mujer a quien el médico la encontró escribiendo desesperadamente, después de haber sido mordida por un perro rabioso.

 

Supuso el facultativo que estaría redactando su testamento y trató de consolarla diciéndole que no tenía necesidad de hacer tal cosa, que seguramente viviría y se curaría con una inyección que le iban a poner. La mujer se quedó viéndolo y le dijo: “No me Preocupa la muerte.

 

Es que estoy haciendo la lista de todas las personas a quienes voy a morder antes de que me pongan la inyección”.

 Yo no sé si esta historia será cierta o inventada, Pero lo que sí sé es que nos llenamos de odio contra los demás, ese odio se volverá contra nosotros mismos.

 

Psicológicamente, la Biblia tiene toda la razón cuando nos dice que perdonemos a nuestros enemigos y que les pidamos perdón.

 

Lo más probable es que usted esté por lo menos en parte equivocado, y una vez que haya arreglado sus cuentas con ellos, podrá arreglar cuentas también consigo mismo.

 

Cuando su mente esté libre limpia de odios, también podrá realizar muchísimo mejor cualquier cosa que se proponga realizar.