Abrazadera de madera


Existen en el mercado una infinidad de prensas, sargentos y artilugios para hacer presión, lo mismo que abrazaderas de todo tipo,  extremadamente útiles cuando debamos unir, encolar o pegar piezas pequeñas de madera o para sujetarlas mientras las labramos o trabajamos. Sin embargo para los que no queremos comprarlas o mejor aún queremos hacerlas por nosotros mismos en esta oportunidad quisiera que construyéramos juntos una abrazadera de madera para sujetar piezas pequeñas de madera.

 Materiales

Una pieza de madera de 6×2 pulgadas (aunque si queremos las podemos hacer más grande)

Un tornillo con tuerca de mariposa de 2.5 pulgadas de largo, por ¼ de pulg.

Estos materiales con su diseño se los dejo a manera de imagen:

abrazadera-de-madera-sketchup

Para hacer el corte en la madera podemos utilizar una sierra caladora o sierra de cinta, cortaremos siguiendo la forma del diseño que les dejo en la imagen anterior.

Una vez realizado el corte perforaremos en el inicio de la prensa un agujero de un cuarto de pulgada que atravezará los dos bracitos de la prensa, esto con el fin de poner el tornillo con turca de mariposa que será el que realice la función de presión.

Estas sencillas prensas nos pueden ser de gran ayuda en el taller y más de alguna vez nos sacarán de apuros.

Espero que les sea de utilidad, bendiciones en cualquier parte del mundo en que nos lean.

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¿Qué es una cosmovisión?


Cosmovisión, como comprendemos el universoComprendiendo la cosmovisión

La organización World Vision [Visión mundial] planeaba excavar un pozo para abastecer a una necesitada aldea africana llamada Walamo. Se les advirtió que no fueran allí porque el marabú (o médico brujo) más poderoso de la región la había maldecido. Les dijeron que algo malo les sucedería a ellos o a su maquinaria si intentaban excavar en Walamo bajo tan gran maldición, de tal forma que la gente de otras aldeas ni se atrevían a pasar por allí.

El equipo fue de todas maneras y a su debido tiempo excavaron un pozo que se llenó de agua dulce y pura. La gente de Walamo estaba asombrada. Las aldeas de alrededor oyeron aquello, y convencidos de que la maldición había sido rota, reiniciaron el comercio con el lugar. Al preguntárseles por qué nada malo les había sucedido a los obreros o a su equipo, respondían: «El dios de François es más poderoso que el del marabú».

François, que había dirigido al equipo de perforación, se sintió tentado a descartar aquellas ideas como pura superstición. El pozo se había hecho realidad gracias al conocimiento y la utilización de las leyes científicas apropiadas. La gente, sin embargo, lo veía como la evidencia del poder superior del dios de François. Había dos cosmovisiones en conflicto.

Soy misionero y, un misionero deja atrás su propia cultura y trata de adaptarse a otra extranjera. Lo hace por causa del evangelio y por amor a Dios y a la gente a quien es enviado. Intenta comprender, en el mayor grado posible, la cosmovisión de ellos, pero se enfrenta a un grave problema: lleva consigo la suya propia.

James Sire, en The Universe Next Door [El universo, la próxima puerta], define la cosmovisión como «una serie de presuposiciones (o presuncio-nes) que sostenemos (consciente o inconscientemente) acerca de la constitución básica de nuestro mundo”. La definición operativa que utilizaré es todavía más elemental: La cosmovisión tiene que ver con «las suposiciones básicas de uno en cuanto a la realidad».

Todo el mundo tiene sus propias suposiciones, ya sean o no personas reflexivas. Cada individuo cree que su punto de vista sobre la realidad es el correcto o al menos el mejor. Las creencias y el comportamiento de las personas, en ese orden, están basados en sus cosmovisiones, sean o no conscientes de ello.

Aunque este concepto está relacionado de manera íntima con la religión, no son iguales. Paul Hiebert afirma que «una cosmovisión proporciona a la gente sus suposiciones básicas sobre la realidad. La religión le da el contenido específico de esa realidad». Si uno sostiene una cosmovisión atea, el ateísmo funciona como religión.

Además de la postura agnóstica, sólo existen dos posiciones concebibles. La cosmovisión espiritualista, que afirma que la verdadera realidad es espiritual: inmaterial, no física o material. Según esta, aun cuando dicha realidad se considere como personal o impersonal, es espiritual. La inmensa mayoría de los más de cinco mil millones de habitantes del mundo tienen algún tipo de cosmovisión espiritualista.

Los ateos convencidos intelectualmente son muy pocos, ni siquiera en las sociedades occidentales y marxistas. El nuestro no es un mundo de materialistas filosóficos, sino de espiritualistas convencidos.

Esta cosmovisión común proporciona a la Iglesia un punto de arranque para la mayor parte de la humanidad. Incluso la actual explosión de ocultismo en el mundo occidental es ventajosa a este respecto. Podemos decirle al ocultista: «Básicamente tienes razón en tu idea sobre la realidad en un punto en particular: Los humanos existen como seres espirituales y no sólo como entes físicos».

En segundo lugar, la cosmovisión materialista o naturalista afirma que la verdadera realidad es material o física, no espiritual. Esto supone que la vida se generó espontáneamente de la no existencia y que por este proceso primitivo las formas de vida originalmente unicelulares evolucionaron a lo largo de dilatados períodos hasta llegar a convertirse en la amplia gama de vida que hoy conocemos.

De esta concepción de la realidad resultan cinco conclusiones importantes:

1. El universo es un accidente cósmico que no tiene un verdadero propósito.

2. La vida humana es un accidente biológico que no tiene un verdadero significado.

3. La vida termina para siempre en el momento de la muerte en toda forma de vida individual.

4. La mente no tiene existencia o supervivencia separada del cerebro.

5. La creencia intuitiva e histórica de la humanidad en una mente suprema, un espíritu o un Dios detrás, dentro y fuera del universo físico es una forma de autoengaño. Por tanto, la correspondiente creencia en el carácter único, la dignidad, el propósito y la supervivencia del ser humano después de la muerte constituye una idea ficticia de la realidad.

No es de extrañar que la vida sea tan vacía para los ateos intelectualmente convencidos, pero sinceros. La palabra sincero es importante, ya que la mayor parte de los ateos no quieren enfrentar con sinceridad las implicaciones nihilistas de su cosmovisión. Cuando lo hacen, descubren que la muerte es mejor que la vida y que conduce a una eterna no existencia. Dr. Ed Murphy     Quieres recibir las publicaciones por correo:¡Subscríbete ahora! Abrazo a la derecha

Teología de la prosperidad: un estilo de vida lujoso


Teología de la prosperidad. Lujos en la iglesiaEn nuestros días ha surgido una nueva y desagradable teología para justificar un estilo de vida lujoso. Su énfasis se centra en la prosperidad de este mundo.

Es una teología del “todo esto y también el cielo” “siembre dinero” “nómbrelo y reclámelo” “La riqueza es un don del señor” Tal doctrina de prosperidad solo es posible en una economía de clase media avanzada.

Me gustaría ver a sus defensores proclamarla entre los cristianos que mueren de hambre en África, Asia y América Latina, o entre los miles de creyentes que forman parte de los desamparados del mundo occidental.

Ese no es el evangelio supracultural de la escritura, con su énfasis en un estilo de vida sencillo. Se trata de un mensaje culturalmente distorsionado que se fundamente en la exégesis deficiente de unos pocos pasajes de la Biblia deformados para abogar por la salud y la prosperidad como norma para todo el pueblo de Dios.

El mensaje de la prosperidad choca con las enseñanzas de Jesús en Mateo 6.19-21 y 19.16-26. Es contradicha por las palabras del apóstol Pablo en 1 de Timoteo 6.6-14 y por Hebreos 13.5,13,14.

En 1 Timoteo 6.6-11 Pablo escribe:

Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, hombre de Dios, huye de estas cosas y sigue la justicia, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.

Alguien ha dicho:

Un despertador moral está sonando en América, y no muchos políticos lo escuchan. Nuestros dirigentes, políticos, economistas, tecnócratas y hasta predicadores, nos han convencido de que el tener más es mejor y mucho más lo excelente.

La humildad es uno de los rasgos del carácter que menos se enseñan y estiman. No podemos especializarnos en él en Harvard, ni tampoco comprarlo por correo. Es algo casi extinguido entre el liderazgo político, científico, y en gran parte religioso. Nadie vería en la televisión una serie que se titulara “Estilo de vida de los pobres y humildes”. Es a los ricos y famosos que queremos imitar. Incluso algunos predicadores han contraído esa enfermedad y viven como reyes, y no como aquellos siervos que su Líder quiso que fueran.

¿Qué opinas, te parece que esta es la realidad?

 Manual de Guerra Espiritual.

El premio a la ignorancia


Un pueblo ignorante es un instrumento ciego copiaMuy temprano en la mañana se levantan y con algarabía y gran entusiasmo avanzan hacia el lugar donde harán su entrega.

Fueron previamente influenciados por la noticia mentirosa o por la contribución económica demagógica de los postulantes.

Su carencia de mentalidad analítica, su pobreza en conocimientos y su condición paupérrima los ha convertido en autómatas, en títeres manejados al antojo de los magos publicistas y falsos políticos.

Son los miles de ignaros los que han hecho realidad el sueño de unos pocos astutos, vividores de la inmensa ignorancia del pueblo.

A estos humildes seres humanos, a los cuales se les ha manipulado vil y descaradamente, pareciera que les encanta vivir en la más completa pobreza. Merecen conmiseración, pero si se les tiene, se enojan. Esto lo entendieron los “estadistas”: para que el pueblo ignorante este feliz hay que mantenerlo sufriendo. Mostrarle esperanza, pero no materializarla.

Si por milagro divino, surgen inconformes con el sistema, la manada semiciega por la ignorancia, acalla la incipiente rebeldía.

Esta masa ignorante que favoreció a los vividores, está alegre, vive feliz mientras aún están frescos los resultados electorales, manipulados descaradamente por los encargados del tribunal.

Hacen inmensas caravanas dirigidas por aquellos que comerán bien los próximos cuatro años, atrás va la prole indocta, encaramada en los camiones, cual rebaño de vacas listas para el matadero. Así son felices.

En la soledad aseñorada de la elite mentirosa, las risotadas saltan al observar en sus videos, al montón de estólidos gritando y gozando por el triunfo alcanzado­ y expresan para sus adentros- “pobres pendejos”.

Pobres víctimas de un sistema engañoso, pobres insensatos que arrastran a otro tanto que no son tanto.

Son miles, sino millones, los que en las primeras horas de anunciarse el triunfo electoral, están alegres. Un mes después son premiados por su apoyo, ¡aumentan indiscriminadamente los precios de la canasta básica, y hoy estos que hicieron posible que unos pocos tengan para comer de sobra, quedarán haciendo un tiempo de comida al día, soportando hambre. Pero… eso es lo que les gusta. Así que… ¿qué se puede hacer?

“Felices los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos”

Sufrimiento autoimpuesto


alcohólismo, aprendamosUna ansiedad difícil de explicar invade su espíritu. Nervioso y sin ningún dominio sobre sus pensamientos y conducta, abandona su inactividad y ociosidad.

Se dirige al lugar donde por costumbre encuentra momentáneamente paz a su agitación inexplicable y al sufrimiento escondido.

Encuentra a otros en similares condiciones, atados a sus desordenes no resueltos y a sus necesidades ocultas, que por involuntarios complejos han dejado de ser satisfechas, sufriendo en soledad.

Inicia solicitando aquella clara substancia, “aguas de las verdes matas” todos la ingieren con avidez desenfrenada, casi al momento brotan de sus labios incontables historias de valentía, de riqueza, de tunantería, todas matizadas con los calificativos de la exageración, algunas producto de su embriagada imaginación.

No pasa mucho tiempo antes de que se sumerjan en un profundo sueño provocado por su abuso. Caen en la acera o en plena calle, algunos transeúntes los observan con actitud benevolente, otros con indiferencia y desprecio.

Ninguno les extiende su mano para ubicarlos en mejor posición. Son basura social, lacras del pueblo. Completamente abandonados. Los que los ven en esas condiciones han olvidado ya, que solo por misericordia divina no son ellos los que provocan pensamientos tan variados.

Semejantes a los animales se levantarán en la madrugada, sin uso de razón y obligados por su terrible sufrimiento, buscarán con insistencia incontenible “el agua de las verdes matas”, queriendo mitigar su dolor y malestar. Extendiendo así su angustia, su discriminación y su desgracia.

Indecibles sufrimientos, agudos dolores e incontables malestares serán sus acompañantes los días en que caminen por esa senda. En ella no encontrarán la paz que necesita, ni la tranquilidad que añora, no hallarán el reconocimiento social, ni el afecto familiar.

No obstante hay algo seguro que sí encontrará, sufrimiento, sufrimiento y más sufrimiento. La alegría les abandonará, la felicidad rehusará visitarlos, es posible que el amor que otrora les rodeaba, desaparezca.

Llegará un momento en que digan: ¡Así me convertí en alcohólico!

El Cristianismo y La Iglesia Católica: Ejemplos de vigencia


iglesia catolica ejemplo de permanenciaNo hay ni ha existido organización humana que resista el paso del tiempo, los gobiernos, imperios, reinados y sistemas pasan. Algunos duran más que otros.

Parece que la misma naturaleza ha ideado un sistema para que todo perezca.

Aunque existen leyes que cumpliéndoles pueden alargar la vida de las instituciones, dar con estas y definir las más idóneas es una tarea titánica y muchas veces infructuosa

La mayoría de los líderes mundiales o regionales que han iniciado cambios notorios en la historia humana, han deseado que sus imperios o gobiernos traspasen la barrera del tiempo eternizándose en el devenir de los siglos. Todos han caído. Quedando de sus hazañas solamente lo que los anales históricos han recogido.

Hay, no obstante, unos sistemas incluso gobiernos que se han mantenido durante siglos en vigencia. Tal es el caso del Cristianismo, la Iglesia Católica y otras instituciones, la mayoría de carácter religioso.

Han sobrevivido a procesos de división grandes, han soportado el paso del tiempo gallardamente, se han sobrepuesto a los más grandes fracasos, se han levantado de situaciones extremadamente difíciles.

Del cristianismo se puede decir que fue perseguido con saña brutal, con la intención de hacerlo perecer. Erguido y magnifico ha peregrinado por la senda de los siglos dando luz a los necesitados. En la actualidad las cosas están cambiando, muchas personas abandonan sus creencias y ha entrado en escena un factor peligroso: la apostasía.

La Iglesia Católica atravesó por un periodo de completo oscurantismo, quedando ante la historia humana como una institución Cruel, despótica, sin principios cristianos que era lo que predicaban, realizando cosas que ni los humanos más aberrados han hecho, llevaron a cabo las torturas más inconcebibles, persiguieron con odio acendrado a los que disentían de sus locuras y ambiciones.

Con todo eso ésta institución se ha mantenido erguida ante el transcurrir del inexorable tiempo. Sin embargo en el presente la corrupción y los escándalos en que se ha visto sumergida, aunado a lo rápido que vuela la información,  la están haciendo tambalear peligrosamente.

Es seguro que algo han hecho para lograr su permanencia, es seguro que se necesitarían libros y más libros para plantear las hipótesis de su éxito en su vigencia, y es seguro que algo harán para superar los problemas que actualmente enfrentan. y continuaran siendo un ejemplo vivo de una vigencia rayana a lo eterno.

La timidez: cómo inicié a superarla


timidezLa falta de seguridad interna, esa timidez necia y dañina.  Recuerdo que casi todo me causaba vergüenza, cuanto no hubiese querido ser más osado en cuanto a expresarme en público o a dirigirme a una persona del sexo opuesto se refiere .

Esos sentimientos de inferioridad, esa falta de confianza que me privaba de una gran variedad de beneficios sociales fue sin lugar a dudas la aliada de mis rebeldías, las que unidas en abrazo fraterno propiciaron mi futuro sufrimiento.

Mi martirio interno no era poco  cuando se trataba de dar exposiciones frente a compañeros de colegio.

Comencé un proceso de investigación minuciosa sobre nuestra composición física, mental, emocional y di con muchos buenos consejos, reflexiones profundas, sugerencias positivas y recomendaciones sabias sobre cómo mejorar nuestra personalidad.

Recuerdo con emoción la ocasión cuando después de practicar durante aproximadamente un mes algunas técnicas de hipnotismo práctico extraídas de un libro que me obsequió mi padre, nos dirigimos a un concurrido salón donde habían aproximadamente unas 50 personas. Parados en la orilla de la puerta elegimos con mi compañero de lucha a una joven cualquiera, pero que por su belleza se mostraba muy segura de sí misma, fijamos sobre ella nuestra aguda mirada, la joven al notar que la observábamos se mostró contrariada, y frunciendo el seño nos clavo su penetrante mirada la que en mi caso resistí sin pestañar, obligándola al cabo de unos cuantos segundos, que me parecieron una eternidad, a que la bajara demostrando con ello la fuerza adquirida con los ejercicios propuestos en el libro. Desde esa vez en adelante nuestra mirada denotaba seguridad, firmeza, fuerza y osadía. ¿Bueno o malo? El amable lector puede sacar sus propias conclusiones.  Refiero este incidente solo con el único afán de ilustrar lo que el esfuerzo perseverante en determinada dirección puede lograr.

La práctica hace al maestro. Practicar y practicar para mejorar es la mejor receta contra nuestras carencias, deficiencias y limitaciones.

Sé por experiencia que hasta los hábitos más arraigados pueden vencerse si a nuestra decisión de cambiar le agregamos un elemento que nunca deberá faltar si queremos sobreponernos a nuestros obstáculos internos: La ayuda de Dios, sin ella no podremos mantener por largo tiempo nuestra recién adquirida “nueva vida” es Dios quien con su poder hace posible las grandes transformaciones de nuestro carácter, no obstante es preciso poner un pequeño esfuerzo, tomar la decisión y emprender el camino de la transformación.

“El árbol cuyas raíces se abren paso entre el sequedal, hacia la profunda humedad,  resiste los embates de las sequías mas empecinadas”